Australia en llamas: Firma para pedir un freno a la crisis climática

Las familias y comunidades de Australia están sufriendo las consecuencias de incendios forestales catastróficos acelerados por los efectos del cambio climático. Hay más de 20 personas fallecidas y casas destruidas, murieron millones de animales y más de 6 millones de hectáreas fueron arrasadas.

Las sequías extremas y extensas, la falta de lluvia sumado a las altas emisiones de combustibles y vientos cálidos muy fuertes generaron las condiciones para que ocurran incendios cuyas brasas llegan hasta 12 kilómetros por delante de los focos.

La causa número uno de esta crisis climática se relaciona con los combustibles fósiles, pero el gobierno australiano no tiene planes de reducir el uso y/o exportación de carbón y gas. Como resultado, las temporadas de incendios forestales comenzaron antes, están durando más tiempo y son más severas e impredecibles que nunca.

Mientras tanto, el primer ministro del país, Scott Morrison, pide paciencia y declara que los incendios son parte de la vida cotidiana australiana.

Firma la petición para reclamar al gobierno de Australia que reconozca la crisis climática y tome medidas urgentes para reducir las emisiones de gas y carbón que la están causando.

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Al gobierno australiano,

Australia y el mundo enfrentan una emergencia climática. Es hora de actuar.

Esta crisis está afectando vidas de muchas maneras: las familias y comunidades australianas están siendo devastadas por incendios sin precedentes, las sequías devastadoras están poniendo al límite a agricultores y la contaminación del aire (provocada por el carbón) está costando vidas. Todavía no se logró hacer lo que se necesita para evitar la causa número uno de la destrucción climática: el carbón. Ustedes les fallaron a las personas a las que representan. No queda mucho tiempo para esperar.

Vamos a superar al sistema político y corporativo que permite y protege la industria de los combustibles fósiles. Y la vamos a transformar. Las soluciones a esta crisis están al alcance. Una Australia 100% renovable, respaldada por la mayoría de los australianos es realista y alcanzable. El pueblo australiano está levantando una señal de alarma. La revolución climática ya comenzó en sus comunidades. Calle por calle, barrio por barrio, ciudad por ciudad. Impulsados por esta creciente ola de acción comunitaria se declararon emergencias climáticas y las personas se unen cada vez más.

Su gobierno es responsable. Se hará lo que sea necesario. Las personas participaremos en reclamos pacíficos para interrumpir los negocios de las compañías contaminantes más grandes. No nos detendremos hasta que su gobierno, las empresas contaminantes y los principales medios de comunicación digan la verdad sobre la crisis climática: esta es una emergencia existencial que requiere una acción de emergencia.